domingo, 25 de enero de 2015

Revocada la sanción impuesta por Sopra Group a un trabajador por negarse a hacer guardias

El pasado mes de marzo, Sopra sancionó con 5 días sin empleo y sueldo y falta grave en el expediente a un trabajador que se negó a hacer esas suplantaciones de puestos de trabajo que el sector llama "guardias" y que l@s informátic@s conocemos tan bien. El trabajador impugnó la sanción y, tras no haber acuerdo entre las partes en el acto de conciliación, se terminó celebrando el juicio.

Acabamos de conocer la sentencia, que podría estar escrita en mayúsculas o en un tamaño de letra gigante, pero no podría resultar más diáfana para expresar que la empresa se quiso pasar de lista y le salió el tiro por la culata.

A lo largo de la sentencia, Sopra -empresa líder en el sector- se lleva por parte del juez una ración de soplamocos digna de Bud Spencer que detallamos a continuación:

1) Como afirma reiteradamente el Tribunal Supremo, "la obligación de cumplir las órdenes del empresario que al trabajador impone el artículo 5.c) del Estatuto de los Trabajadores, no puede entenderse naturalmente como una obligación absoluta, sino que, como el propio precepto exige, ha de tratarse de órdenes dadas en el ejercicio regular de sus facultades directivas, y el trabajador podrá negarse a cumplirlas, sin incurrir en desobediencia, cuando el empresario actúe con manifiesta arbitrariedad y abuso de derecho"

Traducción: El artículo 5.c) del Estatuto de los Trabajadores dice que, por norma general, el empresario manda y l@s trabajador@s obedecen. Pero también tienen todo el derecho del mundo a negarse cuando la orden sea un disparate achacable a una dureza facial cercana a la del diamante por parte de la empresa.

2) Es cierto […] que constituye doctrina legal que los trabajadores carecen del poder de autotutela de los potenciales derechos que en cada momento puedan generar u ostentar en el seno de la relación laboral […]. Pero tal imposibilidad de autotutela por parte de los trabajadores se refiere a órdenes impartidas en uso regular del poder ordinario de dirección, incluyendo el ius variandi a que apela la empresa, pero lógicamente no puede llegar más allá, no amparando posibles modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo realizadas por la empresa sin seguir el procedimento que establece el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.

Traducción: Ya sabe todo el mundo que por lo general la regla es "primero te jodes y después reclamas", pero esta regla se refiere a posibles cambios puntuales en la organización del trabajo. El trabajador no tiene que cumplir Modificaciones Sustanciales de las Condiciones de Trabajo que la empresa le imponga por la cara saltándose las condiciones básicas de trabajo olímpicamente.
Llegamos al gran ZASCA:
3) "Consecuentemente, la orden impartida por la empresa, desobedecida por el actor, resulta a todas luces exorbitante de la forma en que se produce, estando en consecuencia contractualmente legitimado el actor para incumplirla".

Traducción:
Esta sentencia, en resumen, afirma que el artículo 5.c del Estatuto de los Trabajadores no es un cheque en blanco con el que las empresas pueden disponer de la vida de los trabajadores, sino que se acota al ejercicio normal de la empresa dejando posibilidad al trabajador a negarse cuando sea un abuso arbitrario.

Esperamos que este fallo judicial tan sonrojante para Sopra -y por extensión para todas las "empresas" que utilizan las "guardias" de la misma manera- sirva para empezar a controlar ese limbo de disponibilidad y trabajo ininterrumpido que son las guardias.

La sentencia es firme y queda a disposición de quien la quiera utilizar.

Si estás pasando por alguna situación parecida o quieres más información, no dudes en contactar con nosotr@s.

Salud,

 

Contra la Ley Mordaza

Las Redes Sociales hablan

EPA 2014

"La desesperación de las personas paradas, precarias y ninguneadas en sus derechos laborales y el pisoteo de la dignidad humana por parte del Gobierno".

Las personas paradas contra su voluntad, desahuciadas de sus empleos por la violencia de los actos unilaterales de los empresarios, siguen siendo 5.457.700 a finales de 2014.

Demasiada desesperación como para soportar la burla de los mensajes "del país de las maravillas de Rajoy" y de la troika (FMI, BCE y Comisión Europea), que auguran para el Estado Español el mayor crecimiento del mundo de la economía para el 2015, conjuntamente con EEUU.

La EPA, referente a todo el año 2014, no sólo son números estadísticos con distintas variables económicas referidas al mercado de trabajo. La EPA muestra que a esa "economía del crecimiento de los gobiernos de la troika" le importan una mierda las personas, esas que a diario tienen que trabajar o no; que cada día tienen que ganarse el pan y dependen de contratos por horas y de salarios cada vez más disminuidos o de prestaciones de desempleo cada vez más recortadas, o simplemente de "beneficencia", como ayuda única extraordinaria de 426€ durante seis meses, si se tienen cargas familiares y ausencia de ingresos por debajo de los mínimos vitales.

Los 433.900 puestos de trabajo netos creados durante todo el 2014, son empleos precarios, frágiles, subvencionados hasta las trancas con la Caja Común de la Seguridad Social, que exoneran a los empresarios de cotizar. Además, empleos donde los contratos (bien indefinidos, bien temporales, da igual pues pueden ser despedidos por cualquier causa y en cualquier momento a voluntad del empresario), son contratos a tiempo parcial, a los cuales se les paga por media jornada, por horas y, se les hace trabajar el doble o durante 9 horas seguidas de lunes a domingo sin descansos por 500€, es decir, sin derechos.

La creación de nuevos puestos de trabajo sólo se produce a costa de precarizar las condiciones y calidad de los mismos. Los contratos que se han generado, según la EPA, tienen un salario con un poder adquisitivo equivalente a los salarios de principios de los años noventa. ¡Los salarios de los nuevos puestos de trabajo han retrocedido más de veinte años!

Los Empresarios han logrado, a través de legislaciones laborales liberticidas, desreguladoras y expoliadoras de los derechos básicos humanos, la tormenta perfecta: la combinación de un salario por hora bajo y de pocas horas de trabajo "legal".

Esta es la realidad creada por los poderes políticos y los poderes económicos: Las personas trabajadoras, más tarde que temprano, estaremos "empleadas y con rentas", eso sí, instalados e instaladas en ese club de la pobreza.

"Club de la Pobreza y la Exclusión", que cada vez tiene más socios y socias: 5,5 millones de parados/as, de los cuales solamente reciben alguna prestación de desempleo un tercio de las mismas; más del 34% de la Población Activa Ocupada, es decir, casi 6 millones de personas, perciben salarios mensuales inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (648,60 euros); 1.766.300 hogares donde todos sus miembros están parados; las tasas de paro juvenil se sitúan por encima de la "tragedia griega", el 57% de las personas jóvenes no pueden trabajar; el drama de los parados y paradas de

larga duración, golpea especialmente a las personas mayores de 45 años y, al igual que a las generaciones jóvenes, se les niega cualquier futuro; el 28% de la población total es pobre.

La actual situación de precariedad laboral y social, no es coyuntural, ha venido para quedarse y convertirse en estructural. Esta es la gran victoria del capitalismo y de sus representantes políticos, los gobiernos neoliberales de la troika.

El gobierno y la oligarquía financiera y económica, pisotean a diario la dignidad humana de la mayoría social. Sus leyes liberticidas no sólo amordazan la libertad de millones y millones de personas trabajadoras, sino que garantizan el orden seguro de los Negocios: sus excedentes brutos de explotación van creciendo y creciendo. La desigualdad social ya es insoportable. Solamente 3 individuos en el estado español tienen más riqueza (robada y expoliada) que el 20% de esa población (más de 8 millones de personas).

En tiempos de engaños, estafas, mentiras e injusticia social, SOLAMENTE LA DIGNIDAD de las personas EN LA CALLE, será capaz de parar esta barbarie.


viernes, 23 de enero de 2015

Hipócritas

TTIP o El Capitalismo Salvaje

Las consecuencias sociales y laborales del TTIP: crónica de un desastre anunciado.

El Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP en sus siglas en inglés) entre EE.UU. y la UE se esta negociando entre las grandes empresas multinacionales y las élites políticas a espaldas de la ciudadanía de ambas regiones. Su objetivo teórico es suprimir obstáculos arancelarios a la actividad comercial (sin embargo las tasa aduaneras ya son bastantes bajas: 5,2% en la Unión Europea y 3,5% en los Estados Unidos de América), la inversión, el crecimiento económico y la creación de empleo.

Su objetivo real es desregular y eliminar derechos sociales, laborales, sindicales, normativas medioambientales y privatizar los servicios públicos como la salud, la educación, el agua, los transportes, etc., para conseguir más beneficios. El TTIP pretende garantizar las inversiones de las empresas por encima de las leyes de los Estados, hasta el punto de que éstos tendrán que indemnizar a las empresas si ven perjudicado el nivel previsto de sus ganancias, a través del Instrumento de Resolución de Conflictos entre Inversores y Estados, los famosos tribunales de arbitraje, no sometidos a la justicia ordinaria de los Estados. El TTIP es una vuelta de tuerca más, para acabar con los derechos de la ciudadanía y disciplinar a los trabajadores y trabajadoras, al acentuar los procesos de recortes, privatización y liberalización de flujos de capitales, aumentando todavía más el poder del gran capital, tal como ha sucedido con otros tratados, como con el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA en inglés). Desde esta perspectiva sus consecuencias van a ser negativas para la agricultura, la alimentación y el medio rural, la salud, la privacidad, el empleo, los derechos laborales y sociales y el medio ambiente.

CONSECUENCIAS PARA EL EMPLEO Y LOS DERECHOS LABORALES Y SOCIALES

Según el gobierno de EE.UU. con el TTIP se crearían millones de puestos de trabajo. Existen estudios que hablan de la creación de 750.000 empleos y de un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) en la UE de entre 1% y 0,5% hasta el 2.027, pero la misma Comisión lo reduce al 0,1%. Se destruirían empleos en la industria cárnica, el sector de los fertilizantes, el bioetanol, el azúcar, bienes de equipo y el metalúrgico.

Un estudio alternativo y crítico realizado por la Universidad de Tufts, afirma, entre otras cosas, que se perderían 600.000 puestos de trabajo en la UE, las rentas del trabajo se reducirían en su participación en el PIB y se perderían ingresos público.

En lo que se refiere a los derechos laborales y sindicales, hay que tener en cuenta la "armonización" de la regulación, la igualación a la baja.

En Estados Unidos los derechos laborales y sindicales brillan por su ausencia, en la Unión Europea por ahora están garantizados, pero no armonizados (1), al menos aunque formalmente estén mínimamente garantizados, se conculcan e incumplen cada vez más. EE.UU. solamente ha firmado dos de los ocho convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los contrarios al trabajo infantil y al trabajo esclavo, pero no los que se refieren a la negociación colectiva y al derecho de organización y asociación. Tampoco ha ratificado el Pacto Internacional de Derechos Económicos (incluidos los derechos laborales, sindicales y de salud), sociales y culturales, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la resolución 2200 A (XXI) de 16 de diciembre de 1966 y que entró en vigor el 3 de enero de 1976.

Asimismo, entre los Estados de la Unión existe una competitividad por atraer inversores, tanto de otros Estados como de países extranjeros, para los cual en 24 de ellos han rebajado los salarios y recortado derechos en seguridad y salud laboral. La negociación colectiva y la organización sindical no están reconocidas, por lo tanto el derecho de huelga y la libertad sindical han desaparecido del mundo laboral.

Se dan "facilidades para trabajar" (disponibilidad para el empleo o empleabilidad), en lugar de trabajo. Se ha implantado el llamado Workfare, la aceptación de cualquier trabajo bajo presión por parte de los parados (desde una visión neoliberal se responsabiliza a los desempleados de su propia situación, y no al contexto socioeconómico que produce paro, pobreza y desigualdad), que también se denomina paradójicamente right to work (derecho a trabajar). No está establecido el salario mínimo, ni la seguridad y la salud en el centro de trabajo.

Los trabajadores de algunas multinacionales, como Wal-Mart y McDonald’s, cobran salarios de hambre, y tanto es así, que tienen que solicitar los bonos de alimentación que concede el gobierno a los pobres.

Esta es la situación laboral que muy probablemente podría implantarse en los países de la UE, en aras de la competitividad, si llegara a firmarse el TTIP.

Por otro lado, EE.UU. es el país más desigual del mundo, donde no se reconoce el acceso a la atención médica como un derecho humano fundamental. Su sistema de salud es privado casi en su totalidad y de baja calidad. Recientemente se ha ampliado la atención sanitaria con el presidente Obama, sin embargo casi la mitad de los 50 Estados de la Unión se niegan a ampliar la atención sanitaria para los pobres.

Esta situación es debida principalmente al poder económico de las grandes aseguradoras médicas. El que tiene dinero puede acceder a una atención sanitaria de calidad. Por su parte la UE hace ya décadas que aplica la política neoliberal en todos los ámbitos, incluido especialmente el socioeconómico, la política social, donde está incluida la política laboral, que se delega claramente en los Estados miembros. Dicha política no sólo no acaba con la desigualdad, el paro y la pobreza sino que los agudiza. Se limita a diseñar y elaborar Planes, para que los pongan en marcha los Estados.

Se considera a los parados, igual que en EE.UU., como los únicos responsables de su situación, por lo que hay que hacerlos "empleables", aplicándoles "políticas activas de empleo" (individualizan el problema) y presionándoles para que acepten cualquier empleo, al potenciar los contratos temporales y a tiempo parcial, el trabajo precario (2). Las prestaciones han perdido su consideración de DERECHOS y se han tornado en "contratos obligacionales", cual seguro asistencial, debilitando seriamente las condiciones laborales.

Se está ampliando la edad de jubilación y reduciendo las pensiones. Las reformas laborales dan todavía más poder a los empresarios. Por este motivo, ha habido huelgas generales en Grecia, Portugal, España y, recientemente, también en Italia y Bélgica.

Esta es la precaria situación de los derechos laborales y sociales en la UE, en el marco del Tratado de Lisboa todavía vigente, que se asemeja cada vez más, de un modo inquietante y peligroso, a los parámetros estadounidenses.

Por consiguiente, es necesario luchar contra esta construcción europea y contra el TTIP, desde la sociedad civil, los trabajadores y trabajadoras y los sindicatos alternativos de clase, de forma coordinada y eficaz, para que el gran capital no logre hacer desaparecer los derechos fundamentales, entre los que se encuentran los derechos sociales, laborales y sindicales, cuya eliminación es el objetivoreal de estos acuerdos.

¡Contra la globalización de la explotación económica, internacionalismo obrero y solidaridad de clase!

Notas

(1) La no armonización en mínimos básicos (salarios mínimos, jornadas, condiciones de trabajo) posibilita tanto el dumping laboral, como el social y facilita "la libertad absoluta del capital para movilizarse, allí donde los costes laborales son o bien más bajos o bien las legislaciones laborales nacionales son más liberales o permisivas"

(2) El penúltimo "despropósito" de los sindicatos del régimen (ccoo + ugt), en la firma de los 426 euros durante seis meses, por una sola vez, viene condicionado por estas "políticas de empleabilidad": el parado, parada, "firma un contrato individualizado" de disponibilidad obligada para seguir una ruta laboral, donde el empresario (cualquiera) juega con la ventaja en su contratación, en tanto en cuanto, la persona" asistencializada por la ayuda de caridad", no podrá rechazar cualquier contrato que se le ofrezca.
Bloque Combativo y de Clase: Alternativa Sindical de Trabajadores (AST); Baladre; Confederación General del Trabajo (CGT); Confederación Nacional del Trabajo (CNT); Comisiones de Base (CO. BAS); Coordinadora Sindical de Clase (CSC); Intersindical Aragón (IA); Sindicato Asambleario de Sanidad (SAS); Solidaridad Obrera (SO).