lunes, 21 de mayo de 2018

Las paredes hablan

Por cada 1.000 euros más, pagas 620 euros: el nuevo tramo de la muerte del IRPF para los sueldos medios

A vueltas con la misma polémica. Hace menos de un año hubo un asunto de relevancia mediática, azuzado por Ciudadanos, debido a que el tipo marginal del IRPF de la gente que ganaba entre 11.250 y 14.450 euros estaba en el 44,5%, y el partido naranja pedía un cambio para derogar esta situación. Sin embargo el pacto de modificación del IRPF que ha logrado establece un tipo marginal del 62,5% para los sueldos entre 14.000 y 18.000 euros.
 
¿Qué es el tipo marginal? El tipo marginal es el tipo que se paga por cada euro de más que se gane. Es decir, con la reforma, si un trabajador gana 15.000€ brutos anuales y la empresa le sube el sueldo 1.000 euros, de esos 1.000 euros tendrá que pagar un 62,5% a Hacienda. En cambio, para un trabajador que gane 50.000 euros su tipo marginal estará en el 37% (si le suben el sueldo en 1.000 euros solo pagará el 37%) y para los que ganen más de 65.000 euros, en el 45%.
 
¿Y el tipo efectivo? El tipo marginal tiene relación, pero no muy directa, con el tipo efectivo a pagar. Imaginemos un IRPF en el que los primeros 10.000 euros no pagan; de 10.000 a 30.000 euros pagan un 30%; y de 30.000 en adelante el 45%. Un trabajador que gane 7.000 euros al año tiene un tipo marginal de 0% y un tipo medio del 0%. Uno que gane 20.000 euros tiene un tipo marginal del 30%, pero un tipo efectivo del 15% (de su salario total, los primeros 10.000 euros no pagan; los siguientes 10.000 euros tienen un tipo del 30% y paga 3.000 euros, por tanto su tipo efectivo es 3.000 euros entre 20.000 euros, un 15%).
 
Un trabajador que gane 50.000 euros tiene un tipo marginal del 45%, pero un tipo efectivo del 30% (paga 15.000 euros de IRPF, entre 50.000 euros de sueldo bruto da un 30%).
 
Incentivos adversos. El problema de los tipos marginales altos es que no estimulan a los trabajadores a buscar mejoras profesionales, y es el argumento que esgrimió Ciudadanos en su momento para eliminar el "tramo de la muerte" de la anterior reforma del IRPF. Sin embargo han logrado introducir un marginal muy alto en una zona de sueldos bajas, y los trabajadores que estén cerca de los 14.000 euros tendrán poco estímulo para asumir más responsabilidad laboral y mayor salario, pues de forma efectiva verán poca recompensa.
 
¿Hay solución? El problema tiene difícil solución. Se quiere que los sueldos más bajos no paguen impuestos, pero los sueldos más frecuentes en España son bajos, así que para evitar que la recaudación se hunda, los marginales para los primeros tramos tienen que ser muy altos, es decir, en cuanto un trabajador empieza a ganar más dinero de lo que se considera que es el tramo libre de impuestos el IRPF tiene que aumentar rápido para empezar a recaudar.
 
Lo curioso. El motivo por el que el marginal del 44,5% existía era por una retirada excesivamente rápida de la reducción de los rendimientos del trabajo en el IRPF, y es lo que criticó Ciudadanos en su día. Ahora el motivo es el mismo: se ha acelerado aún más la retirada de la reducción de los rendimientos del trabajo.

Las Redes Sociales hablan y hablan










viernes, 18 de mayo de 2018

Por qué no se debe presionar a los trabajadores adelantando la fecha de entrega del trabajo

AtoS IT: Despidos disciplinarios

[BCN] Resumen de la información periódica facilitada por RRHH (TC2 Marzo 2018)



La viñeta del día

Cuidar a la suegra también justifica la reducción de jornada

La tradicional tensión que se le presupone a la relación cónyuge-suegra no ha impedido a un juzgado de lo social de León reconocer a una trabajadora el derecho a reducir su jornada para hacerse cargo del cuidado de la madre de su marido, de 87 años, que ya no podía valerse por sí misma.
 
La empleada, que trabajaba de lunes a sábado en turnos rotativos de mañana y tarde, solicitó a su empresa una reducción de jornada a 34 horas semanales distribuidas en el turno de mañana de lunes a viernes. Ante la negativa de la compañía, acudió a los tribunales alegando que se estaba produciendo una discriminación por razón de sexo y cuestionó que a ella no se le permitiera una medida que sí se había concedido a otras compañeras para el cuidado de sus hijos.
 
Tal y como recuerda la resolución judicial, el Estatuto de los Trabajadores contempla como causa de reducción de jornada por motivos familiares "tener a su cuidado directo a una persona con discapacidad física, psíquica o sensorial, que no desempeñe una actividad retribuida".
 
Por tanto, será necesario valorar las circunstancias particulares del caso, al igual que cuando se produce la denegación del ejercicio de un permiso parental, para determinar si ha existido o no una vulneración del derecho a la no discriminación por razón de sexo.
 
La sentencia recuerda que, en estos litigios, debe examinarse, por un lado, si la medida resulta necesaria para atender a los fines para los que está destinada (es decir, la conciliación de la vida familiar y profesional), y, por otro, cuáles pueden ser las dificultades organizativas que su reconocimiento puede implicar para la empresa.
 
Tras efectuar ese análisis, el juez da la razón a la trabajadora y obliga a la compañía a aceptar la medida, reprochándole que la hubiera rechazado escudándose en que ya existían trabajadoras disfrutando del mismo permiso, ya que el derecho fundamental a la no discriminación por razón del sexo prevalece sobre la conveniencia del empresario. Y, en este sentido, recuerda que esta no había manifestado dificultades para establecer los correspondientes turnos de sus empleados.